El indicador de JP Morgan trepó 26 unidades y alcanzó los 827 puntos básicos, su nivel más alto desde octubre de 2025. La cautela de los mercados internacionales se combina con señales de preocupación por la actividad económica local y el ritmo de acumulación de reservas.
La incertidumbre política en Estados Unidos volvió a repercutir en los mercados financieros y Argentina sintió el impacto. En la jornada de este martes, el riesgo país escaló hasta los 827 puntos básicos, luego de sumar 26 unidades, y se ubicó en su valor más elevado desde el 24 de octubre de 2025.
La suba se produjo mientras los inversores siguen de cerca las elecciones de medio término estadounidenses, que definirán la composición del Congreso y el margen político con el que contará Donald Trump para los próximos dos años de gestión. El resultado también es observado por los mercados como una señal sobre la continuidad del respaldo de Washington a la Argentina.
Pero el escenario externo no explica todo. A la expectativa electoral se suman factores internos que mantienen bajo observación a los activos argentinos: la falta de una recuperación sostenida de la actividad económica, los ingresos de los trabajadores privados todavía por debajo de los niveles del inicio de la actual gestión y una moderación en el ritmo de compras de dólares del Banco Central.
En ese contexto, los bonos soberanos en dólares registraron pérdidas promedio del 0,7%, en línea con una jornada de cautela para otros activos emergentes. El movimiento refleja la mayor exigencia de los inversores frente a la deuda argentina, en un escenario donde las expectativas políticas y económicas vuelven a pesar sobre las decisiones financieras.
Las acciones locales, en cambio, consiguieron revertir parte de las pérdidas iniciales. El índice S&P Merval avanzó alrededor de un 1%, hasta los 89.939 puntos, mientras que entre los ADR argentinos se destacaron las subas de Banco Macro, con un 3,2%; YPF, con un 1,9%; y Grupo Galicia, con un 0,6%.
En el frente cambiario, el dólar mayorista avanzó hasta los $1.551, mientras que el minorista llegó a $1.570 para la venta en el Banco Nación. El dólar blue también se ubicó en ese último valor.
La incertidumbre internacional tuvo otros focos de presión. El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a generar movimientos en el mercado energético y el petróleo retomó la tendencia bajista: el Brent cayó un 1,2%, hasta los USD 103,60 por barril, mientras que el WTI retrocedió un 0,5%, a USD 96,02.
Así, la Argentina enfrenta una nueva jornada de presión sobre su deuda en un momento en que el mercado vuelve a evaluar tanto la situación económica doméstica como el escenario político internacional. Con 827 puntos, el riesgo país se aleja de la barrera de los 800 y vuelve a poner en evidencia la sensibilidad de los activos argentinos frente a cualquier cambio en las expectativas de los inversores.

